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  • Franco Chico 3:14 pm el March 20, 2008 Permalink | Responder  

    Cuadragésimo aniversario del Colegio 

    Fecha: 23 de marzo de 2004
    El día 23 de marzo de 2004, hicimos llegar al Director interino del Colegio, Wilmar Alfaro, una carta de saludo por el 40º Aniversario de Fundación de nuestro centro educativo. No se realiza ninguna actividad oficial.
    Promoción 1978

    Colegio Nacional Víctor Larco

    40º Aniversario de Fundación

    La Promoción 1978, en el marco del Cuadragésimo Aniversario de Fundación del Colegio Nacional Víctor Larco, se dirige al estudiantado victorlarquense, a su plana docente y a su Dirección, representada por el profesor Wilmar Alfaro, para expresarle lo siguiente:
    CONSIDERANDO:
    Que, el 23 de marzo del año 1964 se firmó el Acta de Fundación de nuestro Glorioso Colegio;
    Que, si bien las Fiestas del Colegio Nacional Víctor Larco son celebradas tradicionalmente en el mes de octubre de cada año, es importante recordar las fechas que constan en nuestra historia documental;
    Que, para mayor gloria de nuestro Centro Educativo, es deseable que la conmemoración de dicha fecha sea un ejemplo de organización, unión, tradición y amor por el alma máter;
    POR TANTO:
    La Promoción 1978, Víctor Raúl Haya de la Torre, ha acordado saludar a la comunidad educativa del Colegio Nacional Víctor Larco, al cumplirse el día de hoy, 23 de marzo de 2004, el Cuadragésimo Aniversario de su fundación.
    Desear al nuevo Director del centro educativo, profesor Wilmar Alfaro, responder a las expectativas de toda la comunidad y en particular de los que conocemos su trayectoria magisterial e identificación con el Colegio, así como felicitarlo por su justo nombramiento.
    Víctor Larco, 23 de Marzo de 2004
    Franco Chico Colugna, Presidente
    Carlos Calderón Calderón, Secretario de Organización
    Juana Saucedo Flores, Secretaria de Actas
    María Florián Villalobos, Secretaria de Economía
    Ricardo Quevedo Narváez, Secretario de Deportes
    Wilson Arroyo Espinola, Secretario de Difusión
    William Zevallos Leyva, Secretario de Integración

     
  • Franco Chico 3:14 pm el March 20, 2008 Permalink | Responder  

    Juan José Vásquez Cabanillas 

    Fecha: Marzo de 2004
    Juan José Vásquez Cabanillas se desempeña como conserje en instituciones como el Colegio de Arquitectos. Él y su hermana viven en Salaverry (con razón nunca los vemos).

     
  • Franco Chico 3:13 pm el March 20, 2008 Permalink | Responder  

    Promoción 1978 – Crónica de 2004 

    Enero

    Nuestra primera reunión del año 2004 fue la celebración del cumpleaños de Haydée Cárdenas, la mamá más prolífica de la Promoción, el 11 de enero.


    Febrero

    En febrero hicimos la despedida de Carmen Poleris, próxima entonces a su viaje a España, reunión en el patio de la casa de Rocío Zavaleta, en Buenos Aires, que terminó en una polvareda general y cierta gente en el suelo. William Zevallos y Eduardo Flores dieron la “nota de color” porque llegaron de otra juerga en donde se estaba jugando el Carnaval a todo dar.

    Días después, y ante la inminente partida de la Poleris, ésta invitó a un grupo a su casa, para agradecerles por la reunión de febrero y para su última despedida.


    Marzo

    El 10 de marzo, toma el avión en Lima, Rumbo a España. El día siguiente, en Madrid, a las 7:00 de la mañana, un grupo de terroristas musulmanes perpetra el cruel atentado en el tren, en el servicio ferroviario que Carmen iba a tomar para dirigirse a una ciudad anterior a la del atentado. Carmen arriba a Madrid a las 7:30 de la mañana.

    El 23 de marzo se cumplió el Cuadragésimo Aniversario del Colegio. Vea la Carta de saludo de la Promoción 1978.

    El 29 de marzo es recordado el segundo aniversario del fallecimiento de Coco Lázaro Gallardo, con una misa celebrada en la Capilla del Seminario San Carlos y San Marcelo, en Moche, y luego con una Romería en la playa de Las Delicias, junto al Molón en el que nuestro compañero ofrendara su vida salvando a una pareja de bañistas. Luego, los asistentes fuimos invitados a comer un platillo en la ramada donde él y sus compañeros de labor almorzaban. Era evidente que ellos y la dueña de la ramada eran como una familia, más unidos seguramente con la desaparición de nuestro compañero común.


    Octubre

    El domingo 23 de octubre empezaron los IV Juegos Interpromociones del Colegio Nacional Víctor Larco, denominados Ivonne Jackeline Rodríguez Cárdenas, In Memorian. Debido al abandono que hicieron los directivos de otras promociones, un grupo de integrantes de nuestra Promoción asumieron una vez más la organización de la justa deportiva, aunque en condiciones sumamente precarias por la generalizada falta de apoyo y la crítica subalterna y hasta el boicot soterrado.

     
  • Franco Chico 3:13 pm el March 20, 2008 Permalink | Responder  

    Sesiones de coordinación (2003) 

    Fecha: 2003
    Las sesiones de la Junta Directiva se llevaron a cabo, casi todas, en casa de Maruja Florián, porque en su domicilio convergían las direcciones de casi todos los directivos.
    La semana anterior a los Juegos, nos reunimos todos los días en casa del Presidente.
    La última semana anterior a las principales actividades de las Bodas de Plata, nos reunimos el lunes, el jueves y el viernes en casa de Maruja. Algunos momentos de esta última reunión fueron filmados por Napo Palacios.

     
  • Franco Chico 3:02 pm el March 20, 2008 Permalink | Responder  

    Abrazo a mi promoción (Discurso) 

    Fecha: 11 de octubre de 2003

    Entre 1974 y 1978 circuló en el Colegio Víctor Larco un tren del que se fueron bajando unos y subiéndose otros, como pasajeros a quienes la vida encargó hacer ese viaje por el territorio del conocimiento, el espíritu y los valores, a través de un maravilloso océano de gentes, momentos y recuerdos, que en esta fecha se rompen como majestuosa ola en la playa, un paisaje que me hace sentir como si estuviera en casa, mi vieja casa que me llama siempre con igual nostalgia.

    Los años que pertenecí a nuestro Colegio fueron los cinco mejores años de mi vida y aún así, hablando como estoy en este día con trémula voz ante ustedes, me abruma la certeza de ser incapaz de enhebrar todos los hilos del recuerdo de aquellos, que con un poco más de fortuna que yo, tuvieron la oportunidad de vivir más intensamente el paso por el Colegio que hace mucho tiempo despidió a una generación más de sus hijos. Me abruma esa certeza, y sin embargo aún quiero hablar en esta ocasión por todos, como el más grande privilegio que todos me hayan permitido.

    El primer aliento en el Víctor Larco lo daba uno casi sin darse cuenta, era tal el cálido olor a hogar, a pertenencia que se respiraba, era tierno el olor que se desprendía de la tierra de nuestra querencia. Aquí convivimos a diario con los compañeros, esos seres terrenales con sus pasiones, sus dones y sus defectos, que poco a poco vas conociendo. Es así como luego de pocas semanas ya te encuentras al tanto de muchas de las anécdotas infantiles que oyéndolas contar a todo joven, no significan más que escuchar al niño que las vivió, con su inocencia, sinceridad y autenticidad intactas.

    Mas sin embargo uno empieza a enterarse también de las cosas feas, a vivirlas igualmente y en comunión, hombro con hombro y es en este punto cuando más se enriquecen las amistades, ya que generalmente es necesario que aquel que te lo cuenta abra un poco más sus pensamientos, sus valores, sus temores, en fin, su subjetividad, y empiece a sorprenderte con aspectos más profundos que encierra el alma humana.

    Y después de alegrías y disgustos nos fuimos tristes porque ya no habría más de todo eso, el tiempo que parecía inagotable nos alcanzó de forma cruel para despertarnos de aquel dulce sueño victorlarquense. El día siguiente de nuestra despedida nos encontraremos enfrentando el reto de lo nuevo, de lo incierto, llegó pronto a cada quien el momento y la oportunidad de exigirle a la vida cuentas, ofreciéndole a cambio toda la riqueza que transitando por ella y nuestro Colegio acumulamos.

    Y nuestra confianza en un futuro positivo era total al considerar tan sólo que la vida nos iba a devolver a cambio todo lo que nos merecíamos y nos hizo merecer. Es precisamente en ese momento cuando terminamos de entender lo que era nuestro Colegio, despejamos el resto del enigma encerrado en sus esfuerzos, el resultado del proyecto de todos los forjadores de conocimientos, alfareros de carácter, los alquimistas que enseñando y haciendo todos y cada uno parte fundamental de este Colegio realizaron auténtica magia, despertando nuestras ganas para transformar, para devorar nuestras metas, que no sólo nos han enseñado a vivir, sino a comprender por qué vivimos y, en fin, nos hicieron a cada uno de nosotros el milagro de tornar nuestros más pobres defectos en el oro con que podremos obtener las cosas que no se compran con dinero.

    Porque nunca se les podrá agradecer lo suficiente… estas son solo palabras; a nuestros maestros hoy les felicitamos y agradecemos con la voz que siempre nos dieron y que enriquecieron con la mente capaz de inferirle sólidos argumentos, a la que dotaron de los criterios y conocimientos válidos para criticar, y a la que dieron la seguridad de que será escuchada en cualquier parte y que desde donde esté podrá siempre levantarse para decir: gracias, Maestro. El reconocimiento es para todos, aunque saben bien que cada uno de nosotros les conservará en un espacio de acuerdo a su especial significado, al mensaje que hicieron llegar de una u otra forma hasta nosotros.
    Porque comprendemos su responsabilidad respetamos sus juicios, aunque no siempre les entendimos. Les supimos encarar con peores, iguales y mejores argumentos, que nadie más que ustedes mismos nos permitieron formular y proferir, esta disputa fuerte pero sana al fin nos sirvió también para crecer y fue su especial aporte, y en el justo balance de las cuentas sabemos que hay pocos maestros como ustedes.

    A los compañeros de la junta directiva y de las comisiones organizadoras de las Bodas de Plata, y a todos los que con su trabajo, dedicación y esfuerzo nos entregaron con gusto el sudor de su frente: muchas gracias. Nos llevamos de todos ustedes también ese ejemplo de compañerismo y trabajo en equipo, la prueba de que el trabajo digno te trae alegrías, y de que siempre se puede dar una sonrisa sincera y contribuir con favores que se hacen de todo corazón.
    Es por ello que una definición de alumno victorlarquense con la que siempre quise identificarme es de “alguien que ama la verdad, lucha y se compromete por ella, tiene una gran tolerancia y nunca está satisfecho con los logros”.
    Como mensaje personal a mi promoción fue esta la única manera en que siempre conseguí mis amistades en el Colegio: de corazón a corazón, y este corazón que tengo ustedes lo han hecho más grande para hacerse un lugar en él, para poder llevarme en él a cada uno de ustedes que en este momento se sienta aludido como un hermano más, uno más de esos hermanos que no fueron de sangre, pero que conseguí al compartir mi alma con las suyas. Hoy que puedo decirlo, no callaré que les quiero.

    Ahora, a 25 años de egresados, es imposible evocar otro sentimiento menos perpetuo, porque siempre se agitarán iguales las manos que digan adiós en nuestro recuerdo, se escapará una lágrima indoblegable en nuestras pupilas dedicada a quienes dejemos lejos, vendrán a nosotros en ecos las voces de los amigos que nos nombran, y se nos escapará un suspiro a los que soñemos con el día de un nuevo encuentro, nos llevaremos todos la nostalgia que nos heredó nuestro pasado, este hermoso pasado, y también cargaremos por siempre una sonrisa para nuestros adentros, porque todos dejamos al irnos nuestras gracias al Víctor Larco, y nada, nada será igual cuando pisemos de nuevo la tierra de nuestra querencia, pero también podremos llevar con orgullo a todas partes los colores y el escudo del Víctor Larco impresos en nuestros corazones, llevaremos la voluntad de defenderlos y sentirlos nuestros hasta la hora final.

    Hoy yo abrazo a mi promoción por todo eso, abracemos al Colegio Víctor Larco y estrechémonos todos una vez más, no sin antes decir que:

    Nos volveremos a ver…
    según nuestras vidas lo demanden,
    Cuando el tiempo se dé,
    Cuando el azar nos haga encontrarnos,
    Y si no,
    Si estoy vivo los recordaré…
    Si estoy muerto me recordarán.

     
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